El trabajo de reparto ha cambiado. Hoy, cada vez más repartidores eligen scooters y bicicletas eléctricas como su principal herramienta de trabajo.
¿Por qué? No requieren bencina, su mantenimiento es mínimo, algunos modelos pueden circular por ciclovías o calles secundarias, evitando congestión.
Con una autonomía “normal” un scooter puede recorrer de 25 a 35 km y una e-bike de 50 a 70 km, con un costo de carga de apenas unos pocos pesos.
El bajo costo de operación es una de las principales razones por las que los repartidores están cambiando a eléctricos. Sin aceite, sin filtros, sin patente ni revisiones técnicas complejas, el mantenimiento se reduce a lo esencial: batería, frenos y neumáticos.
Además del ahorro, los scooters y bicicletas eléctricas aportan un beneficio enorme: cero emisiones.
En 3eDrive creemos que esta revolución apenas está comenzando. Cada scooter o bicicleta eléctrica que sale a la calle es un paso más hacia un transporte urbano más inteligente, sustentable y eficiente.
En las calles de Santiago, Valparaíso o Concepción, cada vez se ven más repartidores moviéndose en scooters y bicicletas eléctricas. Este cambio no es solo una moda: es parte de una revolución en la movilidad urbana que está transformando la forma de trabajar, ahorrar y cuidar el medio ambiente.
Equipo
3eDrive y EcoDrive
Expertos en movilidad urbana